Apuntes para enfrentar los retos de 2018

Miguel Alonso Raya

La organización perredista Iniciativa Galileos efectuará este sábado en la Ciudad de México su Primer Congreso que tendrá como tema principal la construcción del Frente Amplio rumbo a las elecciones de 2018.

El congreso es la culminación de una intensa semana de actividades. El martes pasado, los galileos reunimos al Jefe de Gobierno

de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera; al exdiputado Manlio Fabio Beltrones y al panista Gustavo Madero, para hablar sobre gobiernos de coalición.

El miércoles convocamos a José Woldenberg, expresidente del Instituto Federal Electoral y al académico Enrique Krauze, para reflexionar acerca del tópico “México en su encrucijada.”

Las ideas expuestas en ambos encuentros nutren el presente texto en torno a un eje reflexivo que he denominado “Apuntes para enfrentar los retos del 2018”.

El panista Gustavo Madero resumió en una frase contundente las aspiraciones de quienes buscamos construir el Frente Amplio para la transformación a fondo del país: “ante el agotamiento del régimen: disrupción, desmantelamiento e innovación para el cambio democrático de las estructuras con un gobierno de coalición”.

Añadió que “no se trata de ganar la Presidencia de la República, tampoco de un cambio de gobierno, se trata de un cambio de régimen, por eso para aspirar a cambiar el país, para eso necesitamos unirnos, para eso requerimos una coalición amplia, para eso impulsamos la construcción de un Frente Amplio con un gobierno de coalición para el cambio democrático de las estructuras, políticas, económicas y sociales de nuestro país”.

En su intervención, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, convino con Madero en la necesidad de impulsar el Frente Amplio e impulsar entre otras tareas los gobiernos de coalición porque “si seguimos con la misma fórmula vamos a seguir con los mismos resultados.”

En tal sentido, propuso poner “en el eje central a México y a las personas y que los partidos impulsen esta tarea sin protagonismos sino simplemente en una unión de fuerzas verdaderamente motoras de la transformación del país. Se puede hacer pensando diferente, cuando se alcanzan los consensos y cuando hay proyecto…”

En su participación, Manlio Fabio Beltrones resaltó que “el tema alienta a quienes estamos esperando en México una nueva gobernabilidad, que le dé mejores salidas y soluciones a los problemas cotidianos que vivimos.”

En su opinión, “estamos muy cerca de poder definir la nueva gobernabilidad que le dé a este país la estabilidad, desarrollo y combate a la desigualdad con base en los acuerdos modernos más allá de los pactos políticos que definan un gobierno compartido y acaben con los gobiernos divididos”.

“Tenemos que llevar a México a un gobierno compartido, de coalición, a acuerdos entre todos aquellos participantes que le permitan a la población, a los mexicanos, verdaderamente sentirse orgullosos del orden democrático”.

“Hoy la democracia parece no estarle trayendo todos los resultados que quería la población y eso llama a la decepción y nosotros no podemos permitir que la población se decepcione con la democracia. Por el contrario, la democracia la tenemos que enriquecer a través de esta nueva forma de gobierno”, recalcó.

En los diálogos denominado “México en su encrucijada”, José Woldenberg habló de dos fenómenos relativamente nuevos en la vida del país: el de la fragmentación  política y el profundo malestar de la sociedad.

Advirtió que si no se construyen pronto mecanismos para atenderlos, es muy probable que los problemas de gobernabilidad por un lado y de deterioro de la germinal democracia que vivimos, por otro, se sigan profundizando.

En elecciones futuras “la fragmentación política… será mayor y ningún exorcista va a ser capaz de regresar a México al viejo formato del sistema hegemónico ni siquiera a un formato en donde tres partidos ordenen lo fundamental de la política” delineó.

Desde el punto de vista de Woldenberg, son cuatro aspectos los que están erosionando profundamente la confianza y credibilidad en el mundo de la política: la corrupción, violencia, desigualdad y la falta de crecimiento económico.

Y añadió que si  “en México no somos capaces de atender esos problemas, esos problemas sí van acabar deteriorando aún más el aprecio por la naciente democracia mexicana.”

Concluyó argumentando que si queremos ofrecer un horizonte de gobernabilidad, “la última reforma política abrió una rendija muy interesante que es el de los gobiernos de coalición.”

Enrique Krauze estuvo de acuerdo con el diagnóstico de Woldenberg, pero agregó las preocupaciones de la inseguridad, injusticia e impunidad.

“Estos problemas forman el cáncer de México, que está en metástasis y eso es lo que está desalentando profundamente a todos. Haciéndonos perder fe en la democracia”, alertó.

Para atenderlos propuso una profunda reforma del sistema de procuración de justicia en México que no dependa del Ejecutivo Federal. En esa tónica, pidió a los partidos construir acuerdos y retomó un principio de Karl Popper, al señalar que “sin partidos no hay democracia”, aunque muchos no estén de acuerdo.

La conclusión, entonces, de estos dos eventos es que el gran reto para los actores políticos y sociales del país es cómo le hacemos para construir los mecanismos necesarios para que nuestra endeble democracia que hemos construido pueda volver a caminar y para que la sociedad tenga la confianza y motivación de participar en esta tarea.

Esa es la gran discusión que daremos en el Primer Congreso de Iniciativa Galileos. Estamos en la búsqueda de construir el Frente Amplio para un proceso de reorganización institucional, política, económica y social que nos permita consolidar la democracia; generar los consensos necesarios para retomar la gobernabilidad y enfrentar, junto con la sociedad, los grandes problemas que padece el país.

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