Destellos de Vida

Cinco Pedazos

Saby Cash

Estando sentada en una banca del Jardín Principal,
se me acercó un niño pequeño, sucio, con sus ropitas rotas y descalzo.
Me dijo:
-Me compra chicles, a peso cada uno, compreme aunque se uno, si.
Me miró y en su mirada puede percibir una súplica,
de que  le comprara chicles.
Y me dijo otra vez, me compra chicles.
-Le contesté, con una pregunta.
-Por qué vendes chicles?, y dónde está tú mamá?, no tienes frío?
-Vendo chicles porqué éste es mi trabajo,
además tengo hambre y frío, también mis hermanitos y mi Mamita.
-Mamita esta enferma, me lo dijo con mucha tristeza.
Me estremeci y suspire al sentir el sufrimiento del pequeño niño.
Se me hizo un nudo en la garganta, y le dije:
-Tienes hambre?
-Sí, y mucha, me respondió.
Vamos a comprarte una torta y agua, o un refresco.
Feliz el niño me tomó de mi mano,
sentí su mano fría y callosa, por el trabajo
Llegamos al puesto, dónde venden tortas y pedimos una.
Desde luego las personas que estaban en ese lugar
se nos quedaron viendo con insistencia.
-Alguien preguntó.
-Qué hace esa Mujer con ese niño y tan sucio?
No debería estar aquí.
El niño los ignoró, y sonriendo,
se dirige al Señor que preparaba las tortas,
Señor me puede partir la torta en Cinco Pedazos, por favor.
-Por qué en  cinco pedazos? Le pregunté.
-También mi familia tiene hambre y frío, y  Yo les comparto
todo lo que puedo conseguir para comer,
además mi Mamita esta enferma.
Vendo chicles, para juntar el dinero del medicamento,
y así se alivie mi madre.
Pero, no he vendido nada.
El niño lloraba, de tanta tristeza.
Buscaba dentro de los bolsillos de su pantalón roto,
sacó un papel arrugado y sucio, era la receta.
Y no tenia  dinero, para comprarle comida,
y darles de comer a su Madre y sus hermanitos.
Le pedí al Señor de las tortas que me preparará cinco
y cinco refrescos.
El niños se sintió por un instante feliz, pero
a la vez transmitía tristeza y dolor, a través de su mirar.
Comenzó a llorar, temblaba de frío. Ya que estábamos en Invierno.
-Vamos a comprar el medicamento para tu Mamá.
El niño lloraba y brincaba al mismo tiempo.
-Por qué lloras? Le pregunte.
-porqué, mi Manita se pondrá bien y podrá
ayudarme con mis hermanitos, y todos juntos trabajaremos.
Cómo si hubiese recibido el regalo más grande del mundo.
Ese pequeño se sentía feliz, aunque sea por unos instantes.
Por primera vez, le pude ver un hermoso brillo en sus ojitos cansados.
Mientras, nos entregaban las tortas, le pregunte:
-Dónde vives?, vas a la Escuela?
-No, no voy a la Escuela, no alcanza para eso.
Vivo a las orillas de las villas del tren.
Mi casa, sus paredes están hechas de plástico,
también el techo es de plástico y cartón,
nuestra cama es el suelo duro y frío,
nos cobijamos con periódico, u algo que encontramos en la basura.
Suspiró, y me dijo con mucha convicción.
-Algún día la situación cambiará, y seremos
mis hermanos y Yo, <<Gente de Bien>>
Y nunca olvidaremos de dónde venimos, y quienes somos.
-Quienes son? Le pregunte.
-Somos la Gente pobre que sufre todo tipo de abuso,
burlas, abandono, olvido, etc.
En eso, lo interrumpieron.
-Ya está listo el pedido.
-No debes nada.
-Gracias.-
-Gracias a ti, por tu gran mensaje, le dijo, el dueño
del local.
El niño tomó el pedido, junto con la bolsa de los medicamentos,
y corrió, casi volaba.
Se regreso, y me planto un fuerte beso en la mejilla.
Y me dijo:
-Por hoy a solucionado una parte de mi vida.
Sentí su alegría.
Lo vi correr, como si tuviera   alas,
para llevarle de comer a su familia.
Tenemos todo para ayudar a las Personas necesitadas,
pero, tenemos un corazón duro y lleno de cosas banales.
Hoy por Ti, Mañana por Mi.
Hay que abrir los Ojos del Corazón y las
Manos del Alma, para ayudar al necesitado.
Bendiciones.

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