“El Teatro Político”

Saúl García Cornejo.

La escena política en Guanajuato, mueve tapetes, pero NO consciencias políticas.

¿Por qué sucede o cómo explicar la indiferencia ciudadana? El grueso de ciudadanos guanajuatenses, por supuesto, está desolada ante las actuaciones de sus representantes populares, los ejemplos son tantos que llenaríamos varías cuartillas enlistándolos.

En el terruño tenemos un edil que no puede con el mandato y lo más grave es que no lo reconoce y cuelga de una vez el “hábito”, todavía se pasa de “cara dura” pensando que puede ser reelegido, sin contar al menos que la NO REELECCIÓN, fue el motor ideológico-político que marcó un hito en la política nacional y más aún que su partido político, que desde siempre hasta hace poco, había enarbolado tal principio como fundamental y cuasi sagrado.

Los actores en la puesta en escena: “La Silla Estatal”, que en los dos de tres actos, salieron al foro político, sin denostar en forma directa y contundente a su “oponente”, es decir Miguel Ángel y Gerardo, les salió al cuarto para las doce, dos “actores de reparto”: José Luis Romero Hicks y Javier Aguirre Vizuett, que el primero pinta a brincar a un papel protagónico.

José Luis tiene bien ganada fama de profesional, de economista, de buen administrador, de persona de trabajo y responsabilidad. Conoce bien los “números” sobre cómo marcha el gobierno estatal y así, con evidencias, ha dicho recio y quedito que no hay concordancia con lo publicitado en logros y la realidad. Lo que para los ciudadanos no es una novedad, sólo que alguien se atreva a contradecir lo oficialista y no precisamente, desde un punto de “oposición política”, sino más bien para informar a los guanajuatenses y éstos hagamos una reflexión con información veraz, no maquillada, porque don José Luís, NO está en contienda, sin perjuicio de sus desacuerdos con el gobierno de Márquez.

El segundo, entró a escena, aunque en otro “papel” y en otra “obra”, desde 2013 como un encargado de despacho de la Delegación de Gobernación en el Estado y poco a poco fue tomando su papel, sin embargo, aunque así lo pregona, no ha sido líder en su propia cancha, es decir, como Delegado.  Tradicionalmente, aunque ahora Aguirre quiera representar otra cosa, los delegados federales siempre han estado por obvias razones, en concordancia con el gobernador en turno. Y en honor a la verdad, el hijo de don Ramón no es la excepción. Su experiencia política se puede señalar en pocas líneas: Fue diputado federal, ha sido funcionario o empleado en la administración pública federal, aunque a la sombra de su progenitor. Es casi un desconocido en el Estado, precisamente por su limitada actuación. Tal vez esté considerando que el PRI le debe una factura: La defenestración de su señor padre, cuando al contrario y desde el punto ciudadano, aquélla concertacesión -que todavía es vigente- fue y es una afrenta política para los ciudadanos, de graves consecuencias.

El Sol, como la verdad, no se pueden ocultar con un dedo. Y en Guanajuato, no hay un “gallo” acorde a las exigencias y requerimientos sociales. Hay que reconocer que tal “anorexia política”, sumada a las omisiones o malas actuaciones de los representantes políticos, es la causa mayor para la indiferencia ciudadana, aunque también vale saber, que el indiferentismo o abstencionismo, no son la solución.

¿Por quién votaría usted, amable y estimado lector? Bueno, ésa es su prerrogativa, además de ser libre y secreta.

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