Fondo Y Forma

Combate al Secuestro

Carlos Aranda Portal

Una de las prioridades en cuanto a seguridad, por parte del Gobierno del Estado, y de la propia federación, ha sido el combate de manera específica al secuestro, delito considerado como de alto impacto, porque priva de su libertad a personas que son inocentes, con el único fin de obtener, a cambio de la liberación del secuestrado, un rescate que en la mayoría de los casos es muy cuantioso.

En algunas ocasiones, se respeta la vida del implicado, pero en otras no se respeta, o bien se procede a la mutilación, con tal de presionar a los familiares, quienes por temor en muchos casos, no denuncian el delito y la autoridad, aunque tenga conocimiento del hecho se ve limitada en su actuación.

La ventaja del secuestrador, es que conoce perfectamente a su víctima, porque la ha estado vigilando durante algún tiempo, para conocer sus movimientos y en el momento oportuno procede con este delito de alto impacto, normalmente recluyendo originalmente al secuestrado en un vehículo, para tenerlo finalmente encerrado, en alguna casa que normalmente es denominada de seguridad,  habilitada al respecto, normalmente con aislantes para evitar que la víctima pueda comunicarse al exterior, porque normalmente está vigilada por algún miembro de la banda de secuestradores.

Últimamente se ha vuelto tema, no sólo a nivel estatal, sino a nivel nacional este asunto, debido a la banda de secuestradores que operaba en San Miguel de Allende, que detentaba como cabecilla de la misma, un chileno que utilizaba un nombre supuesto, que era Ramón Aurelio Guerra, que operaba junto con su esposa a la que denominó Patricia, pero que los verdaderos nombres que salieron posteriormente, eran Raúl Escobar Poblete de origen Chileno,  y su esposa cuyo verdadero nombre es  Marcela Mardones.

Quienes los conocían en su vida falsa, decían que eran buenos vecinos de pocos amigos, inclusive ambos se ostentaban como muy religiosos, siguiendo las enseñanzas de un francés -René May-.

Por una cuestión totalmente azarosa fue detenido Raúl Escobar, quien, junto con su banda, había secuestrado a una mujer franco americana.

Cuando la familia recibió la llamada exigiendo por parte de los secuestradores el rescate, denunciaron el delito tanto a la embajada de los EU, como a las autoridades mexicanas quienes tomaron nota del suceso.

El secuestro duró 78 días, y el delito fue detectado porque el secuestrador contrató a un taxista para que llevara un paquete ofreciéndole un pago excesivo por el servicio, lo que levantó las sospechas del taxista.

Este fue seguido por una camioneta y el taxista denunció el hecho, por lo que detuvieron al perseguidor, habiéndose detectado que el paquete contenía un dedo de la víctima y varias cartas en diferentes idiomas, según se supo por la policía después de examinar el paquete y en forma inmediata fue detenido el responsable, quien manejaba la camioneta mencionada.

El paquete iba a ser entregado en un restaurante, pero nunca llegó a su destino.

La víctima ya fue liberada en forma inmediata, por lo que, gracias a lo anterior, el victimario fue debidamente apresado.

Se presume que la banda es la misma que secuestró a Diego Fernández de Cevallos, lo que no se ha demostrado hasta la fecha, pero que, por la similitud de la actuación de la banda, es probable que esto haya sucedido.

Tanto Fernández de Cevallos como Isabel Wallace, ampliamente conocidos, exigen a las autoridades, que además de la detención de uno de los responsables, se den los pasos necesarios para la extinción de la banda mencionada, la que operaba en Guanajuato y a nivel nacional, desde hace aproximadamente doce años, sin que hasta la fecha hubieran sido detectados por las autoridades correspondientes, a pesar del mucho tiempo transcurrido en su operación.

Sin embargo, el abogado del secuestrador, dice que éste podría salir rápidamente de la prisión en que se encuentra recluido, porque son inconsistentes las pruebas del ministerio público acusador.

Esperamos que esto no suceda y que efectivamente pueda ser desmantelada la banda completa, con base en los elementos con los que se cuenta actualmente, para finalmente hacer eco de las solicitudes, tanto de Fernández de Cevallos, como de Isabel Wallace, además de toda la sociedad que pugnamos por lo anterior, esperanzados en que este delito desaparezca de la faz de la tierra, lo que consideramos muy difícil.

Related posts

Leave a Comment