Juventino Rosas

Silvestre Ortega Noria.

José Juventino Policarpo Rosas Cadenas, Nació el 25 de enero de 1868, en Santa Cruz perteneciente en ese tiempo al distrito de Celaya, hoy Santa Cruz de Juventino Rosas, era un pueblo en su mayoría poblado por indígenas Otomíes, que se ganaban la vida trabajando en las haciendas de la región, Santa Crucita, (La Haciendita) Comontuoso, Valencia, San Antonio Nuevo Valencia, El Jaralillo  entre otras y tambien en la fabricación de artesanías, de madera: Guitarras, Violines y juguetes de madera así como de barro y lamina, su madre doña Paula Cadenas se dedicaba a las labores del hogar, mientras que su padre Don Jesús Rosas, fue un soldado liberal que acompañó a don Benito Juárez en la lucha contra el imperio de Maximiliano de Austria sostenido efímeramente por Francia y derrotado en 1867.

Juventino tuvo dos hermanos uno de nombre Manuel y una mujer de nombre Patrocinia vivieron una niñez humilde,  llena de penurias y al regreso de su padre que sabía tocar diversos instrumentos, le enseña a tocar el violín y a su hermano Manuel la Guitarra, don Jesús pulsaba el arpa y forman un conjunto familiar, que se dedica a tocar en la región su hermana cantaba mientras ellos tocaban y su madre vendía dulce de guayaba llamado “ate” preparado por ella y de esta forma se ganaban la vida por lo que, aunque Juventino y sus hermanos, fueron  matriculados en el parvulario escolar de la parroquia de Santa Cruz casi no asistían a la escuela pues su vida era la música y poco a poco va pulsando mejor el violín al lado de sus padres que cada día se aventuraban más a trabajar por los pueblos de la región hasta llegar a la ciudad de Morelia, abandonado casi por completo la escuela y  cuando Juventino tenía siete años en 1875 sus padres abandonan Santa Cruz y deciden partir definitivamente a la ciudad de México en busca de una mejor vida para su familia, tocando y vendiendo el dulce preparado por su madre es como se van ganado la vida hasta llegar a la ciudad de México, ya para entonces Juventino toca mejor cada día dominando su pensamiento musical y arrancándole las más deliciosas notas a su violín hecho por las manos morenas de sus paisanos de Santa Cruz.

En la ciudad de México pierde a sus hermanos y después a sus padres, quedando huérfano solo con su habilidad para pulsar el violín que le arranca las más hermosas melodías para deleite de quien le escucha, y comienzan sus triunfos al lado de sus tristezas y su miseria, pues entra a la vida bohemia que no le deja centavos para vivir mejor, y también comienzan sus amores al lado de sus triunfos así como sus composiciones musicales, Shotises:  El sueño de la Flores, Juventa, Lazos de Amor, Salud y Pesetas, Danzas: A Lupe, En el Casino, Juanita, No me acuerdo, Que bueno, Y para Que, y continúan sus éxitos con los hermanos Elvira músicos de reconocido prestigio en México que le llaman a trabajar con ellos al igual que sus paisanos los hermanos Aguirre, con el apoyo de su amigo Manuel Espejel se inscribe en el conservatorio Nacional y después lo deja para continuar con la bohemia y las composiciones Valses: Amelia, Aurora, Dos pensamientos, Ensueño Seductor, Eva, Flores de Margarita, Ensueño Seductor, Josefina, nuevamente lo animan a inscribirse en el Conservatorio Nacional y nuevamente lo deja pues la bohemia y la miseria no le dejan continuar con sus estudios y en 1885 en el pueblo de Cuauhtepec compone su máxima obra musical el vals “Sobre Las Olas” inspirado en un arroyo y la belleza de Mariana una hermosa joven que lavaba ropa donde el realiza su gran vals, pero nuevamente la miseria en 1888 le hacen vender sus obras “Lazos de Amor” y “sobre las Olas” a una empresa musical alemana llamada Wagner & Levien en la ridícula y miserable cantidad de cuarenta y cinco pesos firmando un recibo donde le dice a la empresa Alemana, que pueden hacer lo que ellos quieran con la obra musical;

De nuevo regresa a la bohemia y en las composiciones de sus obras musicales: Carmen dedicado a la esposa del presidente de México Porfirio Díaz, Dolores, Soledad, Soñando, Patria, entre otras; así la vida de soledad que lleva, las miserias, la orfandad y los amores fallidos hacen que se integre a una compañía en una gira por todo el norte del País y al terminar el contrato,  a los más destacados los invita a tocar  una orquesta Italiana con lo que se conjuntan Italianos y Mexicanos en una Orquesta llamada Ítalo-Mexicana, donde Juventino es el primer violín y recorren grandes ciudades de Estados Unidos, hasta llegar a Florida cosechando triunfos, ganando dinero y medallas de oro, en la Florida se embarcan a conquistar el público de Cuba que en ese tiempo era la gran Urbe Europea Americana, el plan era regresar a Florida y embarcarse a Europa después del triunfo en Cuba; y cosechan grandes triunfos por toda la Isla Caribeña en los teatros Payret, Albisu, Tomas Terry y Esteban, en donde Juventino Rosas fue director de la Orquesta, el triunfo era total ahora solo quedaba el regreso a florida y de ahí a Europa, pero ya Juventino se sentía mal, tanto tiempo sufriendo sin quejarse, y sin atenderse se le desarrolla una enfermedad llamada Mielitis Espinal por lo que la compañía lo tuvo que abandonar en Surgidero de Batabanó para que se recuperara, pero el día nueve de julio de 1894 a las cinco de la tarde Juventino Rosas recordó por última vez a su pueblito mágico, su Santa Cruz querido su templo de Cantera, su jardín con su columna de la independencia, sus portales viejos su calle de la Purísima donde había nacido hoy calle Juventino Rosas, recordó al parvulario donde estudiaba, recordó a Manuel su hermano gran guitarrista, a Patrocinia su bella hermana cual princesa Otomí,  a su padre tocando el Arpa, a doña Paula su madre y el dulce de ate de guayaba recordó a sus amores fallidos a sus musas que quiso tanto y recordó a su vals “Sobre Las Olas” recordó que había llegado a ser un príncipe de verdad en su música sus valses, polkas, danzas, Shotises,  tenía 26 años y era un rey de los valses y de toda la música que deleitaba los oídos más exigentes de la alcurnia mundial un rey descendiente de Chichimecas-Otomíes que poblaron el centro y norte de México todo esto lo recordó en unos segundos y su corazón se detuvo para siempre.

Una mano piadosa quizá de algún poeta bohemio como él escribió en su tumba el siguiente epitafio: “Juventino Rosas, Violinista Mexicano y autor del célebre Vals Sobre Las Olas falleció en julio de 1894.  La tierra cubana sabrá conservar su sueño”

Juventino dejó una obra musical de 34 obras publicadas y 28 obras inéditas entre polkas, valses danzas, Romanzas y Shotises y una obra para opera sin concluir honor a un gran hijo de Santa Cruz de Juventino Rosas.

Texto tomado del libro: “Policarpo” Una vida de Penurias, Romances y Triunfos musicales del mismo autor.

Silver_noria@hotmail.com

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