‘Las etapas del hombre’

Santiago y El Rufo

Santiago Heyser Beltrán

El diálogo con mi cachorro sobre la vida y sus motivadores, por demás interesante: ¿O sea que lo que hoy te motiva es diferente a cuando tenías treinta años? <Preguntó>.

R- Guau, me gusta cómo te llevas con tu hijo, mi Santias.

S- Con mis hijos, mi Rufo, que son un titipuchal, culpa de la Biblia.

R- Grrr ¿culpa de la Biblia, mi Santias?

S- ¡Sí!, porque ahí claramente dice: “Creced y multiplicaos…”, y yo soy muy obediente.

R- ¡Ajá!, sí como no.

S- Dejando de lado la broma, mi Rufo; creo que el eje y razón de todo es la vida y tener hijos es una bendición que complementa el instinto natural de heredar tus genes y dejar un legado; lo que es expresión natural en casi todos los seres vivos, llegando a extremos como el de los leones, que cuando encuentran a una leona fértil y con cachorros, matan a los pequeños para que solo sus genes sean heredados.

R- Guarraguauuu, mi Santias ¡Bien que tengas muchos hijos, vivos!, siempre y cuando los puedas mantener y educar; de otra manera es una irresponsabilidad…

S- Unos vivos y otros mensos, mi Rufo, pero todos comen.

R- Guau, volviendo a la charla con tu hijo, me acordé de un chascarrillo humano que describe las etapas de la vida del hombre a través del poder: 1.- Poder jugar, 2.- Poder sexual, 3.- Poder económico, 4.- Poder político y 5.- Poder mear…  Guarf, guarf, guarf.

S- Cuando uno ser ríe solo de sus chistes, pierden la gracia, perro. Ahora retomemos el tema que en parte concuerda con tu chistorete; en los veintes todo gira alrededor de la sexualidad, es el motor, luego a partir de los treintas la economía y el poder en las empresas o en lo político pasan a primer plano y donde difiero es en el final, he encontrado que es muy satisfactorio el desarrollar la mente y que tu motivador sea el poder intelectual enriquecido por las experiencias de vida y una visión más reflexiva que emocional sobre los hechos y acontecimientos, que refleja lo que llamamos madurez o experiencia.

R- Auuu, mejor ni te pregunto en cual estás tú porque me dejas sin croquetas, pero: ¿Cómo está tu mente?

S- Muy graciosito mi Rufo, pero no estás tan equivocado, conforme el cuerpo envejece, la parte intelectual y racional adquiere preponderancia, lo que es bueno porque te permite capitalizar lo vivido y si eres abusado, dedicarte a servir a los demás, consciente de que, como diría José Ma. Napoleón. “Nada te llevaras cuando te marches…”

R- Grrr, déjame decirte que no es lo que veo en la realidad, la estúpida forma que Uds. los humanos se dedican en su vida a acumular lo que no se van a llevar y la forma inmoral de cómo destruyen el entorno y explotan y abusan del prójimo en lugar de ayudarlo, refleja un egoísmo aderezado con individualismo que exhibe una idiotez supina.

S- Nada que alegar, perro ¡Tienes razón!, el ser humano actúa de forma idiota, no porque los sea, sino porque acepta que la laven el cerebro con el modelo de consumo al infinito y cree que con tener cosas, poder o dinero será feliz, olvidándose de su propia esencia de persona social. En otras palabras, a través de muchas formas, destacando la televisión, nos adoctrinan para que funcionemos de forma antinatural,… y nos convierten en autómatas consumidores, cuando no estamos despiertos y tomamos responsablemente las riendas de nuestras vidas.

R- Grrr, ya me perdí, mi Santias, ¿y eso que tiene que ver con las etapas del hombre?

S- Pues todo, ya que si reconocemos qué y quienes somos y cuál es nuestra humana naturaleza, educaríamos a nuestros hijos en consecuencia para que razonen y no sean consumidores a lo pendejo, progresaríamos como raza humana y como sociedad y entonces, la etapas donde el motivador sexual o económico son importantes, no controlarían nuestras vidas y podríamos ser mejores personas y en consecuencia, al vivir como diría Anthony de Mello: “Despiertos”, viviríamos mejor teniendo conciencia y control, lo que nos permitiría alcanzar nuestra propia plenitud de personas, y ojo, porque no está peleado con una vida sexual satisfactoria y con tener una economía que permita la libertad de decidir: qué y cómo vivir… Por eso no debemos olvidar, al margen de etapas naturales y por ser racionales, el inicio de una buena vida está en nuestra capacidad de razonar y así, conscientemente, adelantar la etapa donde la mente toma el control, en beneficio propio y de los demás; por ello: ¡Eduquemos para razonar!… ¡Así de sencillo!

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