Priístas guanajuatenses, pasado y futuro

Tomás Bustos Muñoz

Los priístas guanajuatenses, han sufrido serios reveses propiciados por sus jerarcas. A manera de justificación, algunos arguyen que las decisiones tomadas en los casos de de las defenestraciones de Velasco y Aguirre, fueron por el bien de la república. Sin embargo, a continuación, el comité nacional de ese partido, aplicó un status de minoría de edad a sus correligionarios guanajuatenses y les impuso especie de tutores para que se encargaran de cumplir con acuerdos cupulares que datan de 1988.

Empero, no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que los aguante.

Ha surgido en el Estado una corriente que quiere jugar como cualquier otro militante de ese partido nacional, que en su pasada reunión estatal, acordó llevar al seno de la asamblea nacional dos propuestas fundamentales para sacudirse el tutelaje: consulta a la base y autodeterminación en cuanto a la elección de procedimientos para elegir candidatos y dirigentes, pues en especial a los guanajuatenses priístas se les maniata para conservar el status de menores de edad.

La delegada del comité nacional del PRI, viene precedida de gran prestigio y experiencia en la conducción de relaciones complejas. Sólo que de 25 años a la fecha, el orden jurídico aplicable ha cambiado y las impugnaciones pueden llegar hasta el tribunal federal electoral. Sería la primera vez que el PRI llegara a esas instancias por parte de esta entidad.

La presunta ausencia de acierto en la conducción del proceso interno queda eliminada por la calidad y preparación profesional del Lic. José Alcaraz de la Rosa. De tal manera que los derechos de quienes participaran en la planilla triunfadora, tienen a salvo sus derechos. El buen juicio puede evitar la judicialización del proceso. El comité nacional puede tener la seguridad que los priístas de Guanajuato, involucrados en la contienda, no son originarios de ningún planeta extraño. Además, han soportado estoicamente una militancia que no siempre ha sido regida desde la cúpula, por criterios impolutos.

La renovación comenzó con la elección inclusiva de la actual dirigencia partidista y culminará con la participación de la militancia organizada, en la elección de candidatos y dirigentes. Quienes al interior del partido crean que la R del PRI, ha sido suprimida por la “concertacesión”, pueden apostar a que están equivocados.

La marcha hacia adelante, con cordura, pero con determinación, parece no tener reversa al interior de ese partido. No hay mal que dure cien años, dicen.

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