Protagonistas de Santa Cruz XVIII

Víctor Manuel García Flores
– De la Refundación
FRANCISCO R. LERMA VÁZQUEZ
 
     Político y refundador. Después de los ataques de la gavilla revolucionaria dirigida por Pomposo Flores en 1912 y 1913, de las frecuentes visitas de la gavilla dirigida por Pancho Paloalto, de la leva ordenada por el gobierno de Victoriano Huerta en 1914 y de la matanza presidida por el gobernador Siurob en 1916; Santa Cruz de Galeana se despobló y la mayoría de sus habitantes se fueron a radicar a la ciudad de Celaya, convirtiéndose en un pueblo fantasma, aunado a que, a principios de 1918 la epidemia de influenza o gripe española mató a la mitad de los pocos habitantes que quedaban; estos hechos,  provocaron que se detuviera el progreso que se venía desarrollando desde mediados del siglo XIX y que, otras poblaciones de la región, de menor importancia, la superaran en ese sentido. De 1916 a 1918 en Santa Cruz de Galeana, sin autoridades civiles ni eclesiásticas, reinaron la anarquía, el abandono y la soledad y se convirtió en una guarida de asaltantes.
     Pero fue en el mismo año de 1918 que, un grupo de santacrucenses radicados en Celaya, encabezados por Francisco R. Lerma Vázquez, se propusieron repoblar la ciudad y restituir la autoridad civil. Convencieron a varios coterráneos que radicaban en su mayoría en Celaya, en regresar a Santa Cruz de Galeana; Así, el 17 de septiembre, se pacificó el lugar, que por su abandono era merodeado por asaltantes, que lo convirtieron en su refugio; echarlos fuera costó sangre, pues uno de los refundadores, Mariano  Olivares  Prado, perdió la vida en este hecho. 
     Quitaron los machetones que cubrían los marcos de las puertas de las casas abandonadas, para reabrirlas y habitarlas; se apoyó a quienes se les habían caído sus casas a reconstruirlas; se limpiaron las calles cubiertas de hierba; y, se entablaron pláticas con el gobierno del estado y con la jerarquía eclesiástica, a efecto de instalar un presidente municipal, en el marco de la nueva Constitución Política, y un nuevo párroco, respectivamente. 
     El 2 de noviembre de 1918, Francisco R. Lerma Vázquez es nombrado presidente municipal provisional, cargo que ocupó hasta el mes de agosto de 1919, cuando fallece; su lugar es ocupado por Crescenciano Olivares Prado. Los principales entusiastas santacrucenses que lograron repoblar la ciudad, en esta Refundación, junto a Francisco R. Lerma Vázquez, fueron: Enrique González Tovar, Lorenzo Moreno Rico, Mariano Olivares Prado, Crescenciano Olivares Prado, Ángel Paniagua Flores y Agapito Gasca Mosqueda, entre otros. Unos auténticos refundadores.
 
CRESCENCIANO OLIVARES PRADO
 
     Político, refundador y tabacalero. Originario de San Diego de Alejandría, en el estado de Jalisco, en donde se dedicaba a la siembra de tabaco. En los primeros años del siglo XX llega junto con su hermano Mariano, a la villa de Santa Cruz, en su época de prosperidad, e inician el cultivo de tabaco en la localidad y en un taller que daba empleo a varios lugareños, procesaban dicho producto. Se casó con Anacleta Figueroa Arellano, con quien procrearon a Ma. Concepción, quien se hizo monja y fundó un colegio en Parral, Chihuahua  y otro en Cortazar, Guanajuato; Antonia, ama de casa; y, J. Ascensión, quien sería presidente municipal, funcionario registral y maestro de música. Crescenciano Olivares, al igual que otros paisanos, después de las calamidades que se suscitaron en Santa Cruz de Galeana, de 1912 a 1916, se fue a radicar a la ciudad de Celaya. 
 
     En 1918, junto con otros coterráneos, contribuyó a que se repoblara la ciudad, después de haber quedado prácticamente abandonada. Fue tres veces presidente municipal: sustituto,  por pocos meses en 1919, al morir Francisco R. Lerma Vázquez; constitucional, durante 1922; y, constitucional, de 1927 a 1928. Es el primero y el único, hasta la fecha, en ser tres veces alcalde en el municipio de Santa Cruz de Galeana, ahora Santa Cruz de Juventino Rosas.
 
     En su última administración, se construyó el puente de mampostería, de dos arcos, que ya no existe; para facilitar el cruce, en temporada de lluvias, en la conocida como calle honda, en la esquina que forman las hoy calles de Isabel la Católica y Corregidora. También en su tercera administración, le tocó la mayor parte de la guerra cristera que, afortunadamente, no tuvo mayores consecuencias en Santa Cruz de Galeana.  Crescenciano Olivares falleció el 21 de mayo de 1929 y fue enterrado en el panteón antiguo de la ciudad.

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