Puente Colgante de Cortazar

Cronista Jorge Vera

El C. Ing. Antonio Madrazo se dirige a la XXIX legislatura el día 15 de Septiembre de 1921.cronista

Por el decreto 173 del 14 de Octubre de 1921, el H. CONGRESO autorizó al ejecutivo para

contratar con el Sr. Ing. ERNESTO BRUNEL, “la construcción de un puente de acero sobre el río Laja”, en las inmediaciones de Cortazar, Gto., autorizando igualmente la inversión de $31,000.00 en dicha obra.

En virtud de tal autorización, el gobierno dio los pasos para llevar a efecto la obra proyectada, y desde luego se procuró la ayuda del pueblo de Cortazar, quienes de la mejor manera contribuyeron con la cantidad de $16,000.00 que unidos a los $31,000.00 que se sirvió autorizar el CONGRESO sumaron un total de $47,000.00.

1El contrato que celebro el Ing. Ernesto Brunel, hizo especificación de las dimensiones y de capacidad del Puente Colgante, hasta resistir un peso de “20 toneladas” repartidas en tres puntos de trayecto, concertándose por la construcción y fijación de la armadura metálica completa el precio de $38,000.00, por cuyo motivo y en vista de la cantidad ofrecida por los vecinos, el Gobierno únicamente tuvo que pagar la suma de $22,000.00 en vez de $31,000.00 aprobados por la legislatura, más una pequeña cantidad por cimentación.

El 27 de Julio de 1922, los ingenieros Ponciano Aguilar y Fidencio García, director en jefe y administrador de obras públicas de aquella administración, recibieron al Ingeniero


Ernesto Brunel, la obra terminada del Puente Colgante de Cortazar, Gto., comprobando satisfactoriamente que la obra respondía a las estipulaciones del contrato, estando listo para su inauguración el 26 de Agosto de este mismo año, fecha fijada por el entonces Presidente de la Republica Gral. Álvaro Obregón, quien vendría a hacernos el honor de declarar abierto el trafico dicho puente, obra cuyo costo final fue de $39,615.20.

En la fecha señalada, el Gral. Álvaro Obregón y altos funcionarios del Gobierno de aquella época como lo fueron, el C. Pte. Mpal. De Cortazar Antonio Mancera Cano; el C. Rafael Aguilar Mancera y Antonio Ojeda Jaramillo quienes integraron el comité de recepción a la comitiva presidencial, y en general el pueblo representado por todas las clases sociales acudieron con gran entusiasmo para presenciar el acto protocolario de tal acontecimiento.

Nadie se esperaba en ese momento que la obra tan esperada fuese a sufrir el incidente de un posible desperfecto, que consistió en que las garruchas que sostenían los cables sufrieron una torsión de tal magnitud que los cables sostenes cayeron sobre los travesaños de las torres, haciendo descender en su parte media al puente quedando con una inclinación por el lado oriente, acontecimiento que dificulto la inauguración antes proyectada

El efecto inmediato en los asistentes de ese momento fue de temor colectivo. La comitiva presidencial y público asistente en general se retiraron para protegerse. Los que vieron contaron y cuentan los que escucharon que el General Obregón decía “traición” al tiempo que se retiraba del lugar. Ante esto el Gobierno dicto medidas urgentes para la inmediata reparación.

Los C. Ings. Aguilar y García en conjunto con el Ing. Brunel, hicieron el diagnóstico del daño, coincidiendo que el movimiento oscilatorio brusco fue lo que determinó la torsión de las garruchas. Se ordenó la reposición de las piezas inutilizadas. La fundidora de Irapuato fabrico las piezas dañadas y de esta manera se puso en servicio días después el Puente Colgante de Cortazar. El Gobierno del Estado dicto las normas de tráfico para ser observadas.

Se pone de manifiesto la calidad de nuestro pueblo donando su esfuerzo, cargando de amor y voluntad para su presente y futuro que, a 94 años sigue siendo de ellos el presente promisor y nosotros su futuro; un sueño que no termina. Los que estamos aquí, allá o acullá…, somos su realidad.

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