El Secretario de Seguridad, con una desfachatez, aseguró cuando llegaron los 300 elementos de las FSPE, ha bajado el índice de robo

Llegaron los 300 y se abatió el delito…

Jesús Sosa León

Como por arte de magia, los delincuentes se abrieron y dejaron de pensar en la maldad.

Al menos eso es lo que se entiende de las declaraciones que dio el secretario de Seguridad Ciudadana de Celaya, César Vázquez Rivera quien, con una desfachatez rayana en la inocencia, aseguró que desde los primeros días en que llegaron los  300 elementos de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado, ha bajado en la ciudad el índice de robo a casa habitación; dijo: “de 12 robos reportados al día, bajaron 10 y sólo de dos a tres quedan registrados al día.”

Y fue aun mas audaz el funcionario: “la llegada de las FSP a Celaya ha permitido la recuperación de vehículos robados, de cuatro a seis vehículos diarios, pero también se está fortaleciendo el operativo de vigilancia por zonas de más altos índices delictivos.”

Sin embargo, la realidad siempre es mas clara que las fantasías en las que viven los funcionarios municipales;  unas pocas horas después de que el alcalde Ramón Lemus anunciara que los 300 estaban por arribar a la ciudad, un comunicado del gobierno de Guanajuato  señalaba que, efectivamente, vendrían no 300 sino 400 elementos pero no sólo para Celaya, sino para la región que comprende este municipio y los de Apaseo el Alto y el Grande.

Y, para desmentir de algún modo lo que don Cesar llamaba un gran despliegue de vigilancia, en el rumbo nor oriente de  Celaya apareció una pandilla de casi una treintena de mozalbetes aterrorizando y asaltando con palos y piedras a los vecinos de las colonias la Herradura, Viñas, los Olivos y Gobernadores por varias horas y a pesar de los múltiples reportes, solo apareció una patrulla que, al ver de lejecitos el despliegue de fuerza de los vociferantes jovenzuelos, pusieron lo que se llama “pies en polvorosa” y salieron corriendo.

Hubiera sido bueno preguntar a la gente su opinión acerca de lo que aseguraba en esos días, el alcalde Ramón Lemus sobre  que: “Celaya es seguro y  la ciudadanía puede salir tranquilamente por las calles.” Dijo mas, como queriendo tranquilizar a la población: “los delitos de alto impacto han sido ajustes de cuentas entre grupos delictivos, y por lo tanto no están atacando a la ciudadanía, la cual puede estar tranquila.”

Tal vez los sicarios usen “Balas inteligentes” que solo entre ellos se van a tocar y desvíen su mortal carrera respetando a quienes nada tienen que ver con esos ajustes… Quizá.

Sin embargo, para acabar de desmentir los dichos de don Cesar y don Ramón, surge luego la noticia de que tres armas largas, un rifle de asalto AR-15 y dos fusiles tipo Galil, fueron robadas de la camioneta donde se trasladaba el presidente municipal y sus escoltas en pleno centro de la ciudad. Aunque luego, el  director de la Policía Municipal, J. Santos Juárez Rocha, quiso matizar la noticia aclarando que solo era un arma larga AR-15 y tres cargadores con 90 cartuchos los sustraídos del vehículo.

La verdad es que los celayenses seguimos  siendo rehenes de la inseguridad y de la apatía e ineficiencia de nuestras autoridades que muy poco hacen por resguardar una ciudad como la nuestra.

 

Y así quieren reelegirse.. Por favor…!!!

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