Y Como Queremos Medallas??

Jesús Sosa León

Sabemos bien que los culpables del enorme fracaso de nuestra delegación en las Olimpiadas de Rio son los directivos de los organismos y federaciones deportivas de México; empero, la catástrofe  tiene más responsables. Uno hay, y  muy visible, que cargará la responsabilidad de la muy magra cosecha de medallas: Alfredo Castillo, quien con su cinismo y pedantería se ganó a pulso el título del villano olímpico 2016. Aunque lo cierto es que el problema viene de más abajo. Tiene una raíz. El solo se aprovechó del rio revuelto para pescar y disfrutar su luna de miel a costa y pretexto del deporte.

El problema viene de más atrás: viene de ese siniestro afán del Gobierno de querer acaparar todas las actividades, de controlarlo todo e intervenir aun en aquello que no domina. Luego, darle carácter de botadero político a la actividad, para nombrar amigos que si no conocen el ramo, al menos sean leales hasta la abyección.

A lo largo de su historial olímpico, desde el año 1900,  México ha obtenido 13 medallas de oro, 22 de plata y 29 de bronce.  Para un país de las dimensiones y cantidad de habitantes que tiene el nuestro, esta cosecha es muy pobre, tomando en cuenta a Dinamarca que lleva 13 en  Rio o Nueva Zelanda que acumula 15.

En México… donde están los polideportivos para que los niños y jóvenes puedan hacer deporte?

Sólo se hacen espacios llamados pomposamente “unidades deportivas”  que se dejan en manos de los representantes de colonia o comunidades quienes no tienen conocimiento, ni interés, para mantenerlas y acaban convirtiéndose en polvosos baldíos y refugio de maleantes que ya no dejan acercarse a los jóvenes que quieren hacer algún deporte.

En México se requieren instructores dedicados y espacios funcionales donde si se realice la práctica de disciplinas deportivas. Cuántos polideportivos existen en los municipios de  la región Laja Bajío, por ejemplo,  donde pueden practicarse  disciplinas  diversas y verdaderamente especializadas?

En muchos municipios, las tareas del deporte se le encomiendan a gente muchas veces improvisadas que necesitan un empleo de sus amigos en el gobierno o bien se les pagan deudas políticas.

Por qué a las empresas que vienen a ésta bella Región Laja Bajío no se les invita a apoyar  el deporte mediante la construcción de polideportivos?

Comprometer,  como prestación, la  de propiciar el  deporte para los empleados no sólo con la  donación de uniformes o  prestar un espacio para canchitas de fútbol, sino  algo más formal y de  mayor proyección, como sería el  construir  espacios más especializados.

El problema es que las empresas que están llegando a la región Laja Bajío vienen más con ganas de llevarse que de traer. Existen países donde las empresas facilitan espacios para la práctica del deporte, tomando este como una actividad primordial de desarrollo social  y hasta pagan instructores y entrenadores que formen pesistas, corredores, gimnastas y nadadores de entre las filas de sus obreros

Desgraciadamente, las empresas quieren exprimir hasta el último minuto de sus trabajadores para cumplir metas de producción y los obreros salen verdaderamente cansados de sus trabajos como para hacer deporte o estar presentes en las prácticas de sus hijos.

 

Y si al gobierno, en sus diversos niveles, a la iniciativa privada y a la ciudadanía en general, no le interesa… Como esperamos medallas…?

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